Hoy tuve una experiencia homérica.
Como era de esperarse, tiene que ver con comida. Fue una situación similar al episodio en que el jefe de familia de los Simpson cree que va a morir después de comer pez globo mal cortado.
Al principio del capítulo, la familia se dispone a comer chuletas de cerdo: "viernes de chuletas, de la cuna a la tumba" (quoth Lisa). En fin, el punto es que se convencen de experimentar en el restaurante japonés Happy Sumo y Homero (receloso al principio) termina por probar cada uno de los platillos de la carta, hasta que come el famoso pez globo, etc, etc.
Mi experiencia homérica consistió en que mi familia (muy Simpson) se disponía a comer en el restaurante donde comemos casi tooodos los domingos de nuestras vidas y logré convencerlos de probar una comida china que me recomendaron (que en verdad está excelente y no tiene nada que ver con los so called "restaurantes chinos" normales). Al final, probamos muchos platillos muy buenos (que espero no me hagan morir en 24 horas). Y los diálogos etablados antes y después de dicha comida fueron por completo simpsonianos.
Mi historia en realidad es aburrida, lo se, pero no tengo nada mejor que hacer en esta tarde de huevi-domingo más que preguntarme si tantas horas que he pasado viendo a esos amarillos seres ha influido mi vida a un grado tal que todo lo que me pasa fue escrito ya por Matt Groening.
Creo que en este momento doy la razón al buen Wilde con sus disertaciones sobre el arte y la vida (considerando arte a los Simpsons porque no tienen ninguna utilidad práctica).
Saludos a los colegas geek y espero mi entrada de esta vez no haya sido demasiado tediosa de leer.
"Es gracioso porque es verídico"
domingo, 25 de marzo de 2007
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1 comentario:
Un accidente en cierta carretera del país demuestra el fenómeno Simpson-vida. Nota publicada esta tarde por Notimex:
"Un camión de carga propiedad de una empresa cervecera se volcó en el trébol del campo El Diez, al sur de Culiacán, Sinaloa. Habitantes de pueblos vecinos arrasaron con la cerveza que se
encontraba tirada en medio de la maxipista Culiacan, Mazatlán."
Esto inevitablemente remite al momento en que Homero se imagina una pipa de cerveza volcada y baila al ser mojado por el delicioso líquido, para después recordar el evento como úno de los días más felices de su vida.
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